10 cosas que debes hacer para aumentar tu inteligencia emocional. No se trata de sentimentalismos, sino de conocerte y saber lo que sientes para poder tomar decisiones conscientes.

Nadie nos enseñó a manejar nuestras emociones. La forma de reaccionar ante ellas es aprendida de lo que vemos o vivimos. Constantemente reproducimos formas y caminos conocidos que inclusive no nos gustan, pero nos es muy difícil transitar a nuevas formas para expresar lo que sentimos.

En general, no se tiene información y conocimiento en educación emocional, lo que ocasiona que seamos susceptibles a tantos males que aquejan el mundo actual, como depresión, estrés, adicciones, violencia, codependencia, o la falta de motivación en la vida o en el trabajo.

Sin embargo, nunca es tarde para tomar el volante de tus emociones y aumentar tu inteligencia emocional. Aquí te enseñamos 10 puntos básicos que puedes aplicar.

1.- Conecta con tu cuerpo e identifica tus emociones. Déjate sentir lo que sientes. Para poder cambiar o manejar tus emociones, necesitas conocerlas. Ante una situación, detente a revisar qué pasa en tu cuerpo. Dónde y cómo sientes lo que sientes. No hay emoción que no pase por nuestro cuerpo.

2.- Dale voz y nombre a lo que sientes. ¿Ya las identificaste? Ahora nómbralas. Este paso es muy importante para ayudarle a establecer y tomar consciencia de lo que te sucede. Si no podemos poner en palabras y expresar nuestro miedo, ira, tristeza, celos, amor, alegría, ansiedad, etcétera, no podemos tomar consciencia de ellos y, por consiguiente, nos vemos imposibilitados para manejarlos.

3.- Cada emoción tiene un mensaje exclusivo para ti, ¡atiéndelo! Cada emoción tiene una razón de ser. Incluso las emociones no placenteras son un campo fértil de información exclusivo para ti que está esperando ser descifrado. ¿Estás atendiendo los mensajes de tus emociones? Para descifrarlos hay que escucharlos, expresarlos y atenderlos. No hacerlo es causa de muchas aflicciones y, en ocasiones, de aparición de diversas sintomatologías y enfermedades.

4.- Tus pensamientos producen emociones, ¡cuídalos! Si piensas en cosas negativas, tu cuerpo recibe esa energía. Trabaja en tener pensamientos positivos. Si dejas que tu mente se ancle en pensamientos negativos, tendrás emociones negativas. ¡Aprende a dirigir tu mente!

5.- Vive aquí y ahora. Es importante que estés en tiempo presente y disfrutes las actividades que realizas en ese momento. Por ejemplo, ¿cuántas veces eres consciente de tu respiración? Cuando hablas con una persona, ¿le pones atención plena a lo que dice? Cuando estás con amigos o familiares, ¿tienes distractores o convives plenamente con ellos?, ¿disfrutas la comida?, ¿saboreas el café que te tomas por la mañana?, ¿disfrutas cuando te bañas?, ¿disfrutas el camino a la escuela o a la casa? Vivir en automático, futureando o anclados en el pasado, no nos permite estar en tiempo presente y disfrutar la vida aquí y ahora. Retoma el principio budista: Sólo aquí, sólo ahora, sólo esto.

6.- Sé responsable de lo que haces con tus emociones. No siempre podemos evitar lo que sentimos, pero sí somos absolutamente responsables de lo que hacemos con lo que sentimos. En terapia escuchamos con frecuencia: “Es que yo reaccioné así porque él o ella me dijo…”. Sin embargo, las reacciones que tenemos producto de nuestras emociones son 100% nuestra responsabilidad, y empezar a hacerse cargo de ellas en vez de culpar a otros es sumamente importante para nuestro bienestar emocional.

7.- Trabaja tu empatía. La empatía es la clave del humanismo. El poder ponernos en el lugar del otro nos permite no transgredir a los demás. No se puede practicar la empatía si no identificamos nuestras propias emociones. Trabajar la empatía nos permite vincularnos y comunicarnos mejor con otras personas. La vida es más que tu propia burbuja. Si no te importa el bienestar de tu vecino, de tu colega, de los demás, ¿cómo puedes esperar que los demás se interesen por tu bienestar?

8.- Identifica tus fortalezas y debilidades, y revísalas con alguien en quien confíes plenamente. Trata de hacer una valoración de tus fortalezas y debilidades, de aceptarlas y trabajar con ellas. Sé honesto. No puedes contar con inteligencia emocional si no tienes autoconocimiento. Cuando tengas esta información, revísala con gente que te conozca. Las personas que están cerca de ti, ¿comparten tu punto de vista? Probablemente estés siendo generoso con tu percepción o quizá muy castigador. Revisa y analiza las veces que sea necesario esta información: sé un investigador de ti mismo. Vivimos constantemente analizando a los demás y siendo ciegos de nuestros comportamientos.

9.- Sé auténtico. ¿Cuántas veces intentas ser o aparentar algo que no eres? Tal vez por miedo a que la gente no te acepte tal cual eres. No te preocupes si no te aceptan las personas a las que quieres agradar, habrá otras que sí te acepten y te valoren tal como eres. Date la oportunidad, y seguramente viajarás más ligero por la vida. Las máscaras y los disfraces se vuelven muy pesados a lo largo del camino, ¡deshazte de ellos! Aprende a conocerte y a aceptarte como eres tú, ya que sólo así la gente a tu alrededor – la que verdaderamente importa a quien le importas – te aceptará.

10.- Ten gratitud ante la vida. Agradece. Está comprobado que las personas que agradecen son más felices. Da las gracias a las personas que te ayudan en tareas diarias. Da gracias porque tenemos la oportunidad de estar vivos, tenemos consciencia, y tenemos en todo momento la oportunidad de ser y hacer mejores versiones de nosotros mismos.

Finalmente, no olvides que eres artífice y responsable de lo que haces con tus emociones. Toma cartas en el asunto, y así como una persona va al gimnasio o se pone a dieta para mejorar su salud y/o figura, toma acciones para mejorar tu salud emocional. Lo más importante es saber que la inteligencia emocional se puede desarrollar y mejorar: sólo necesitas voluntad, entrenamiento y trabajo. No sólo te sentirás mejor contigo mismo, sino que también serás capaz de tener relaciones más auténticas, duraderas y armónicas con la gente que te rodea. ¡Vale la pena intentarlo!

La Química en el Amor

Los compuestos químicos y las hormonas que genera el amor

El amor libera dopaminaserotonina y oxitocina, por eso que cuando nos enamoramos nos sentimos excitados, llenos de energía y nuestra percepción de la vida es magnífica. Pero los neuroquímicos del enamoramiento vienen a chorros y al cabo del tiempo, al igual que pasa cuando alguien consume drogas durante un período largo de un dilatado período, llega la tolerancia o lo que comúnmente se conoce como habituación

La serotonina el neurotransmisor de la felicidad


Esto lo podrá ver en muchas personas, y en sí mismo, debe admitir que la atención romántica por parte de una persona de mayor estatus, desencadena sentimientos fuertes y hace que se sienta bien. El problema surge porque su cerebro siempre quiere más respeto para obtener más serotonina. Su pareja puede darle esa sensación al principio y puede darle el respeto que necesita o ayudarle a sentirse respetado por los demás. Pero su cerebro da por sentado el respeto que ya tiene, y con el paso del tiempo, quiere más y más para conseguir una dosis más grande de buenos sentimientos. Es por eso que algunas personas siempre hacen más demandas a sus seres queridos, y otras, constantemente buscan parejas o amantes de mayor estatus. La autoestima juega un papel importante en este aspecto y para no caer en el error, ayuda entender mejor los orígenes de nuestros impulsos neuroquímicos.

La dopamina: adictos al amor

La dopamina está relacionada con el placer, y es el neurotransmisor que desempeña un papel importante en los juegos de azar, el uso de drogas, y también en el amor. Cuando nos enamoramos, la dopamina se libera, haciendo que las parejas se sientan eufóricas y enérgicas. “Sí alguien es único en su vida y se centra en esa persona, es porque el sistema de la dopamina se ha activado”

La dopamina es importante ya que está implicada en el sistema de recompensa. El placer hace que nos sintamos bien, que tengamos relaciones sexuales, que comamos alimentos, y que hagamos cosas que nos permitan sobrevivir. Pero tanto en la droga como en el amor, cuando el estímulo externo (droga) o interno (oxitocina) desaparecen, puede crear problemas serios para una persona, entonces aparece el mono y la obsesión.

La oxitocina: un abrazo vale más que mil palabras

La cascada química puede hacernos perder la razón, pero, ¿por qué ocurre esto? 

Neurólogos expertos como Gareth Leng creen que la oxitocina ayuda a forjar lazos permanentes entre amantes tras la primera oleada de emoción. La hormona actúa “cambiando las conexiones” de los miles de millones de circuitos neuronales. Esta hormona es conocida como el neurotransmisor de la confianza o de los abrazos y se libera en cantidades grandes durante el orgasmo y en cantidades más pequeñas cuando te agarran de la mano.

La oxitocina es una sustancia endógena (segregada por el cuerpo) y actúa como una droga (sustancia exógena introducida en el cuerpo desde el exterior), liberando transmisores como la dopamina, la noradrenalina (norepinefrina) o la serotonina. Estos neurotransmisores permiten inundar el cerebro de feniletilamina.

Noradrenalina la dosis de adrenalina

La noradrenalina o norepinefrina es el neurotransmisor que induce a la euforia en el cerebro, excitando el cuerpo y dándole una dosis de adrenalina natural. Esto hace que el corazón lata más rápido, la presión arterial se eleve y hace que respiremos más pesadamente para que llegue más oxígeno a la sangre. Provoca el síntoma de las palmas sudorosas y de los rubores de las primeras etapas del enamoramiento.

Alimentos que provocan el aumento de libido

*Fresas y frambuesas

Consumir las pequeñas semillas de estas frutas es excelente para tu libido porque son ricas en zinc. Este mineral puede ayudar a mantener el deseo sexual por todo lo alto.

*Frutos secos

Estos alimentos contienen propiedades que mejoran notablemente el rendimiento sexual gracias a su aporte en minerales como el zinc y el magnesio.

*Aguacate

Una vitamina que incide decisivamente en nuestro apetito sexual es la vitamina
E
, que incluso se conoce como 
“vitamina del sexo”. Este micronutriente se encuentra en cantidades considerables en el aguacate.

*Sandía

La sandía posee propiedades afrodisíacas debido a la citrulina presente en su corteza. Cuando se ingiere, el organismo la convierte en un aminoácido llamado